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Viernes 14/02/2020, 14:31:22
EN QUE MOMENTO SE JODIO INDEPENDIENTE
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El siguiente texto fue compartido por el autor en un chat privadode un grupo de amigos hinchas de Independiente¿En qué momento se jodió Independiente? Nopuedo evitar que la pregunta adopte, en mi cabeza, la misma forma que propone
Mario Vargas Llosa en una gran novela cuando uno de sus protagonistas se
pregunta “¿En qué momento se jodió el Perú, Zabalita?”La estructura de la pregunta es, creo,inmejorable para lo que ese personaje siente y piensa en ese momento. Es una
pregunta hecha desde el desconsuelo, desde la melancolía pero, sobre todo,
desde la constatación de que en algún momento del pasado nos extraviamos, nos
perdimos, equivocamos el camino y terminamos en el sitio equivocado o, al
menos, en un sitio muy distinto al que queríamos ir, pensábamos ir o, por qué
no, merecíamos ir.¿En qué momento se jodió Independiente?Es una pregunta que me hago mucho, por nodecir siempre. Es una pregunta que me callo. Como mucho la dejo salir cuando
conversamos con mi hijo sobre el club, en algún momento de particular tristeza.Desde hace unos cuantos años no hablopúblicamente de Independiente. Me limito a expresarme en la confianza de un
círculo de amigos, o en una conversación íntima con mis hijos, o en el
anonimato de la tribuna, donde lo que uno dice se mezcla con lo que dicen los
demás, y uno solo escucha a los cinco, siete o doce que tiene más cerca.Son varias las razones que me hanrecomendado hacer silencio. La principal, me parece, es el deseo de no discutir
con gente que ama al mismo club que yo. Mejor dicho, no quiero pelear, con
gente que ama al mismo club que yo. Es verdad que no toda discusión se
transforma en una pelea. Pero una discusión en la que uno no consigue ponerse
de acuerdo lleva implícito un alto riesgo de terminar en un nivel mayor de
incomprensión que el que existía al principio. Una complicación adicional es,
me parece, el morbo ajeno. Una de las cosas que me enseñó mi papá cuando era
chico es que hay que tratar de no darle “pasto a las fieras”, porque es peor.
Tardé en entender a qué se refería mi papá. Sobre todo porque me costaba
imaginarme a las fieras comiendo pasto. Pero al final creo que lo comprendí: Si
te asustan, es peor que te vean asustado. Si se burlan, es peor que te vean
fuera de tus casillas. Si te lastiman, es peor que te vean llorando. Porque tu
miedo, tu enojo y tus lágrimas son lo que buscan los que te atacan. Por eso es
mejor que no lo obtengan. O que no se enteren de que lo obtuvieron.De hecho, ya es todo un motivo de alarmapensar qué pasa si este texto cae en manos de gente que odia a Independiente, y
que disfruta con nuestro desasosiego. Supongo que la única precaución posible
es no perder los estribos. Tampoco redactarlo “para ellos”, en el sentido de
querer dar a entender que “acá no pasa nada”. Sí pasa. Pasa mucho. Y por eso
esta vez, además de pensarlo, lo escribo.Pero lo escribo para nosotros. Los queamamos a Independiente. Que los de afuera sean de palo. Pero como es para los
de adentro, y los de adentro somos muy distintos entre nosotros, y no vemos lo
mismo, ni pensamos lo mismo, ni vemos las mismas soluciones, voy a tratar de
hablar sólo de cosas que puedan representarnos a todos. Es difícil. Porque lo
que tenemos en común es lo que sentimos. No lo que pensamos. Sentimos un amor
enorme por Independiente. Pero en lo que pensamos no estamos de acuerdo en casi
nada. Y no está ni bien ni mal. Supongo que es inevitable. Nuestros corazones
laten igual. Pero nuestras cabezas piensan distinto.¿En qué momento se jodió Independiente?Creo que ni siquiera esa pregunta la vamosa contestar todos de la misma manera. Es más, tal vez a una parte de nosotros
le parezca que no, que Independiente todavía no se jodió. Yo, con todo respeto,
creo que sí nos jodimos. Que en algún momento extraviamos el camino. Y que
estamos en un lugar muy distinto al que quisimos, deseamos, y merecimos.Les comparto algo, que no sé si es propiode mi generación o de mi casa. Yo soy de Independiente porque ese amor enorme,
ese amor infinito, me lo dio mi papá. Pero no sólo me dio la dimensión de ese
amor. También me dio la forma. El estilo de cómo querer a Independiente lo
aprendí de él. Y ¿saben qué? En ese amor por el Rojo la rivalidad con Racing no
era una cuestión central. Tengan en cuenta que yo empecé a mirar fútbol, con
él, en los años 70. Y los grandes rivales que mi papá me puso sobre la mesa
eran River y Boca, en la Argentina, y los brasileños y los uruguayos en la
Copa. Por supuesto que me enseñó que nuestro clásico era Racing. Pero la vara
del desafío era dirimir con los otros dos gigantes de la Argentina, y los
gigantes del vecino gigante, cuál era el sitio de Independiente. ¿Y saben por
qué lo traigo a colación? Porque me parece que en los últimos años hemos
achicado nuestros horizontes. No pretendo echarle tierra a los vecinos. No es
mi estilo, ni mi intención. Estoy hablando de otra cosa. Lo pongo en estos
términos. Creo que Independiente se empezó a joder, entre otros momentos,
cuando empezamos a conformarnos con “salvar el año” ganándole a Racing. Y
cuando los cánticos de la hinchada (podríamos ponernos a hablar del daño que
nos ha hecho la cultura del “aguante”, pero se me iría demasiado largo el
texto) empezaron a tomarlos como manida referencia perpetua.Me detengo acá, con cierta precaución. ¿Medio lo mismo que el papelón de este domingo de febrero lo hayamos hecho frente
a Racing que frente a otro equipo? Por supuesto que no. Por supuesto que
siempre quiero ganar el clásico, y que me encanta llevarles un montón de
partidos en el historial y bla-bla-bla. Pero estoy -intento estar- hablando de
otra cosa.Creo que ponernos a la altura de Racing fueuna conducta defensiva. Cuando nos empezamos a joder, cuando nos seguimos
jodiendo, cuando nos jodimos del todo, esos rivales que mi papá me señalaba
empezaron a escapársenos. Nuestros pergaminos empezaron a amarillear. Nuestras
estadísticas a torcerse. Con nuestros logros y nuestros rivales cada vez más
lejos, empezamos a mirar a dos cuadras como para seguir sintiéndonos mejores.
¿Está bien? ¿Está mal? No tengo ninguna autoridad para decidirlo.Pero pensemos cómo trabaja ahora nuestracabeza. Supongamos que ayer el equipo hacía gala de un mínimo de fútbol y de
hombría y ganaba el partido, por simple peso numérico. La alegría, las
cargadas, la paternidad, tendrían la virtud de distraernos. Distraernos de lo
que todos sabemos: que ni futbolística ni institucionalmente estamos en buenas
condiciones, ni siquiera en regulares condiciones.No creo que esté mal que nos alegremoscuando ganamos los clásicos. Creo que está mal que nos conformemos con eso. Que
esa alegría barrial nos tape nuestra decadencia nacional y continental. Que
esos sí eran nuestros merecidos marcos de referencia.Me leo y me mando en cana solo. Evoconuestras imágenes de ayer y me parece absolutamente imposible remontar la
cuesta, encontrar el camino, retomar la senda en el lugar en el que nos
jodimos. Somos un desastre y un equipo apenas correcto nos gana con nueve
jugadores, además del morbo consiguiente y subsiguiente. ¿Y en medio de
semejante papelón yo vengo a decir que tenemos que tener claro que nuestro
desafío es pelear el podio con River y con Boca, y con los brasileños en el continente?
Sí. Vengo a decir eso.No sé si podremos hacerlo. Ni sé cuál es elcamino para conseguirlo. Pero hay un camino que estoy seguro que es el
equivocado: tomar como expectativa esa estupidez chiquita chiquita de que “en
el barrio mando yo”. Y repito: no es que no me guste mandar en el barrio. Pero
tengo que disputar el liderazgo en el país, no en el barrio.¿En qué momento se jodió Independiente?Me permito ensayar una respuesta que meviene con forma de cantito de cancha. Una que se cantaba mucho en los 90, con
la música de Tuta-tuta de los Decadentes. “Ya tenemos quince copas, todos los
años damos la vuelta”. Seguro que unos cuantos se la acuerdan.Era cierto. O casi, porque los cantitossiempre exageran un poco. Se cantaba bastante en el 94, en el 95, cuando
metimos unos cuantos títulos juntos. Claro, nos sentíamos reconfortados porque
no pegábamos consagración desde el del equipo de Solari, en el 88-89. Y claro,
habían pasado 5 años de sequía. Y cinco años nos parecían un montón. Y eran un
montón.¿En qué momento se jodió Independiente?Mi respuesta personal, y por lo tantoincompleta, parcial y probablemente inexacta, es que fue a mediados de los 90.
Precisamente después de esa última racha de títulos hechos con nuestro ADN.
Precisamente en una época en que los parámetros económicos del fútbol empezaron
a cambiar mucho. Pero no quiero aburrirlos más de lo que ya debo haberlos
aburrido, aventurando hipótesis. En todo caso, si nos cruzamos en una vereda, o
en una tribuna, o en un asado, la seguimos.¿En qué momento se jodió Independiente?Vuelvo a mi papá. Espero que sepandisculpar. Ese que me leía los diarios cuando hablaban del Rojo. Me acuerdo de
una nota que me leyó alborozado, una vez, en plena década del 70. No hablaba de
Bochini, ni de Bertoni, ni del Chivo, ni de Pastoriza. ¿Saben cuál era el
titular? “Independiente es un banco”. Suena poco heroico, ¿no? Era un reportaje
a un jugador. No me acuerdo a quién. Ni siquiera sé si era famoso. Pero
comentaba que jugar en Independiente era tratar con el club más serio de la
Argentina. Por eso, en una época en la que la clase media todavía confiaba en
el progreso, y en ahorrar, veía que un banco era un lugar bueno y prestigioso.
Mi papá me explicó lo que significaba. “Mirá, tipito, dice eso porque tenemos
muy buenos dirigentes. Son honrados, y cuidan mucho la plata del club. Y por
eso todos quieren venir a jugar a Independiente.”Ahí lo entendí. Y asumí, porque me loestaba explicando mi papá, que tener dirigentes honestos e inteligentes era tan
importante como tener al Bocha y tener a Bertoni (mis ídolos absolutos, de más
está recordárselo).¿En qué momento se jodió Independiente?Yo creo que cuando dejamos de tener esosdirigentes. Cuando dejamos de ser ese banco donde se cuidaba cada peso, y cada
peso que se gastaba se rendía, y cada peso que se gastaba se hacía valer.¿Existen, entre los millones de hinchas ylos miles y miles de socias y socios de Independiente gente capacitada como
para emular a esos dirigentes? Tienen que existir. Somos tantos que tiene que
haber gente así de inteligente, y así de honrada. Y necesitamos las dos cosas.
Urgentemente, las necesitamos. Es un club tan grande que no nos alcanza con una
sola de las dos condiciones.Me encantaría poder decirles “yo confío ental persona” o “confío en tal otra”, para tratar de sacarla del anonimato. Pero
no las conozco. Y además, votando dirigentes no soy ninguna maravilla, se los
aseguro. Voté, convencido, a Comparada. Voté, convencido, a Cantero. No voté a
Moyano, pero con mis anteriores “decisiones” creo que les muestro que no tengo
ni idea. Pero tiene que haber. Tienen que aparecer. Y como para evitar
cualquier suspicacia: jamás me atrevería a postularme para ningún cargo en
Independiente. No tendría ni idea de lo que hay que hacer. Y necesitamos
personas que sí sepan. Imperiosamente las necesitamos.¿En qué momento se jodió Independiente?No lo sé. Y es posible que sus respuestasdifieran de las mías. Y también sus posibles soluciones. Pero aunque me duela
hablarlo entre nosotros, y aunque me de vergüenza que este monólogo termine
ofreciendo un festín a quienes disfrutan nuestras tristezas, lo quería
compartir con ustedes, diablos y diablas.Somos enormes. Pero estamos jodidos.Tenemos una historia fenomenal ycentenaria. Pero estamos jodidos.Espero no haber ofendido a ningún hincha debien con este largo texto. Si lo hice, disculpas desde ya. Cada vez que uno
dice algo corre ese riesgo. Y por eso no hablo. Para no ofender a nadie. Ni a
pacientes ni a impacientes, ni a viejos ni a jóvenes, ni a aplaudidores ni a
estrictos, ni a optimistas ni a melancólicos.Lo que tenemos en común es un enorme,gigantesco y desinteresado amor por el Club Atlético Independiente. Pero con el
amor no alcanza para volver a ponernos de pie. Y ojo, que no nos derribó un
partido pésimo jugado sin carácter y perdido de manera humillante contra tu
rival clásico. Hace mucho, hace años, que estamos extraviados. Y seguiremos
jodidos hasta que no encontremos esas personas capaces de conducir al orgullo
nacional.Sería lindo encontrar alguna frase rotundapara cerrar este texto de manera optimista, emotiva, profunda o vaya a saber
qué. Sería lindo, pero no creo que sea momento de frases emotivas, ni
profundas, ni mucho menos optimistas. Estamos jodidos desde hace años. Y nadie
va a sacarnos de acá. Salvo nosotros.Abrazo rojo.Eduardo Sacheri 
GRACIAS A DIOS , EL HINCHA NO DECIDE ABSOLUTAMENTE NADA 
Viernes 14/02/2020, 14:33:18
8454 Posts - 3125 Puntos
De la pluma del genial Eduardo Sacheri

DISFRUTEN
GRACIAS A DIOS , EL HINCHA NO DECIDE ABSOLUTAMENTE NADA 
Viernes 14/02/2020, 14:40:18
8454 Posts - 3125 Puntos
PONGO EL LINK PQ ME LO COPIA COMO EL ORTO Y ES LARGO

VALE LA PENA LEERLO

https://www.orgullorojo.com/independiente/en-que-momento-se-jodio-independiente-73925/
GRACIAS A DIOS , EL HINCHA NO DECIDE ABSOLUTAMENTE NADA 
Viernes 14/02/2020, 14:50:39
862 Posts - 177 Puntos
Gracias Genio, cuanta verdad, que simpleza y objetividad.
Ojalá salgamos de esta pronto porque me está llevando parte de la vida.
Viernes 14/02/2020, 14:55:49
36270 Posts - 31969 Puntos
Se jodió el dia que Holan se quiso ir, y despues volvió. Pero no porque haya vuelto. Sino por la forma que vino en su segunda gestión.
       
Viernes 14/02/2020, 15:04:30
1532 Posts - 653 Puntos
Independiente se jodió a partir de la presidencia de Héctor Grondona, ahí empezó con la pelea de los hermanos y a partir de ahi se vino todo a pique.

Año 96. Aprox.

Después todos dirigentes mediocres.

Iso ya viejo(no era mediocre, solo q no podia manejar el club.)
Duca, Compi, el hijo de puta de Cantero, estos empezaron bien y la cagaron
Hubo que esperar 4 años y una temporada en la B para ver esto...
Viernes 14/02/2020, 15:05:28
4683 Posts - 396 Puntos
El Rojo se jodio el dia que murio el gran Pedro Iso, los pendex no tienen idea quien fue, los que tenemos algunos años mas lo recordamos con cariño.
Viernes 14/02/2020, 15:07:42
9033 Posts - 1086 Puntos

Tuve que hacer copy paste porque es imposible de leer.

Concuerdo en parte. Sí, se jodió a mediados de los 90. Puntualmente en 1995, cuando desarmamos al equipo campeón del 1994 y gastamos el dinero en traer una cantidad enorme de jugadores como refuerzo (Mondragón, Carranza, Dorta, Acuña, Molina, el gurí Alvez, Jara y algún otro más).

Ese año ganamos la Supercopa pero, a partir de ese momento, empezamos a manejar el tema de transferencia con los criterios que terminaron fundiendo al club en pocos años.

Además elegimos el peor momento posible, porque con el ingreso de la TV al fútbol, el negocio pasó a ser Boca y River

Lo de Rasin no es la enfermedad, es el síntoma. El hincha festeja lo que puede.

No es que por enfocarnos en Rasin perdimos el horizonte sino que cuando perdimos el horizonte, no nos quedaba mucho más que festejar algún partido con Rasin.

Yo creo que la única forma de encaminar las cosas en con dirigentes que tengan la cabeza fría y dirijan la institución, en vez de hacer seguidismo y demagogia.

Lo de Pablo Moyano desentendiéndos de la derrota del otro día y prometiendo refuerzos en junio es lamentable. Era el momento de hacerse cargo y explicar que la prioridad hoy es equilibrar la economía del club.

Pero, bueno, supongo que aspirar a tener una buena dirigencia en un pàís qye hace 50 años que está a la deriva es absurdo.
Viernes 14/02/2020, 15:46:28
546 Posts - 157 Puntos
Y hay gente que considera que no hay que putear, alentando a una jauría y a unos ineptos en la cd vamos a llegar lejos, a la mierda diría, es como cuando nos fuimos a la b y la gente en lugar de putear y romper todo lloraban, sin quilombo no hay futuro. Pueden ir en paz.
Viernes 14/02/2020, 15:49:59
2596 Posts - 425 Puntos
Escrito por ROJA.LOCURA.ETERNA

El siguiente texto fue compartido por el autor en un chat privadode un grupo de amigos hinchas de Independiente¿En qué momento se jodió Independiente? Nopuedo evitar que la pregunta adopte, en mi cabeza, la misma forma que propone
Mario Vargas Llosa en una gran novela cuando uno de sus protagonistas se
pregunta “¿En qué momento se jodió el Perú, Zabalita?”La estructura de la pregunta es, creo,inmejorable para lo que ese personaje siente y piensa en ese momento. Es una
pregunta hecha desde el desconsuelo, desde la melancolía pero, sobre todo,
desde la constatación de que en algún momento del pasado nos extraviamos, nos
perdimos, equivocamos el camino y terminamos en el sitio equivocado o, al
menos, en un sitio muy distinto al que queríamos ir, pensábamos ir o, por qué
no, merecíamos ir.¿En qué momento se jodió Independiente?Es una pregunta que me hago mucho, por nodecir siempre. Es una pregunta que me callo. Como mucho la dejo salir cuando
conversamos con mi hijo sobre el club, en algún momento de particular tristeza.Desde hace unos cuantos años no hablopúblicamente de Independiente. Me limito a expresarme en la confianza de un
círculo de amigos, o en una conversación íntima con mis hijos, o en el
anonimato de la tribuna, donde lo que uno dice se mezcla con lo que dicen los
demás, y uno solo escucha a los cinco, siete o doce que tiene más cerca.Son varias las razones que me hanrecomendado hacer silencio. La principal, me parece, es el deseo de no discutir
con gente que ama al mismo club que yo. Mejor dicho, no quiero pelear, con
gente que ama al mismo club que yo. Es verdad que no toda discusión se
transforma en una pelea. Pero una discusión en la que uno no consigue ponerse
de acuerdo lleva implícito un alto riesgo de terminar en un nivel mayor de
incomprensión que el que existía al principio. Una complicación adicional es,
me parece, el morbo ajeno. Una de las cosas que me enseñó mi papá cuando era
chico es que hay que tratar de no darle “pasto a las fieras”, porque es peor.
Tardé en entender a qué se refería mi papá. Sobre todo porque me costaba
imaginarme a las fieras comiendo pasto. Pero al final creo que lo comprendí: Si
te asustan, es peor que te vean asustado. Si se burlan, es peor que te vean
fuera de tus casillas. Si te lastiman, es peor que te vean llorando. Porque tu
miedo, tu enojo y tus lágrimas son lo que buscan los que te atacan. Por eso es
mejor que no lo obtengan. O que no se enteren de que lo obtuvieron.De hecho, ya es todo un motivo de alarmapensar qué pasa si este texto cae en manos de gente que odia a Independiente, y
que disfruta con nuestro desasosiego. Supongo que la única precaución posible
es no perder los estribos. Tampoco redactarlo “para ellos”, en el sentido de
querer dar a entender que “acá no pasa nada”. Sí pasa. Pasa mucho. Y por eso
esta vez, además de pensarlo, lo escribo.Pero lo escribo para nosotros. Los queamamos a Independiente. Que los de afuera sean de palo. Pero como es para los
de adentro, y los de adentro somos muy distintos entre nosotros, y no vemos lo
mismo, ni pensamos lo mismo, ni vemos las mismas soluciones, voy a tratar de
hablar sólo de cosas que puedan representarnos a todos. Es difícil. Porque lo
que tenemos en común es lo que sentimos. No lo que pensamos. Sentimos un amor
enorme por Independiente. Pero en lo que pensamos no estamos de acuerdo en casi
nada. Y no está ni bien ni mal. Supongo que es inevitable. Nuestros corazones
laten igual. Pero nuestras cabezas piensan distinto.¿En qué momento se jodió Independiente?Creo que ni siquiera esa pregunta la vamosa contestar todos de la misma manera. Es más, tal vez a una parte de nosotros
le parezca que no, que Independiente todavía no se jodió. Yo, con todo respeto,
creo que sí nos jodimos. Que en algún momento extraviamos el camino. Y que
estamos en un lugar muy distinto al que quisimos, deseamos, y merecimos.Les comparto algo, que no sé si es propiode mi generación o de mi casa. Yo soy de Independiente porque ese amor enorme,
ese amor infinito, me lo dio mi papá. Pero no sólo me dio la dimensión de ese
amor. También me dio la forma. El estilo de cómo querer a Independiente lo
aprendí de él. Y ¿saben qué? En ese amor por el Rojo la rivalidad con Racing no
era una cuestión central. Tengan en cuenta que yo empecé a mirar fútbol, con
él, en los años 70. Y los grandes rivales que mi papá me puso sobre la mesa
eran River y Boca, en la Argentina, y los brasileños y los uruguayos en la
Copa. Por supuesto que me enseñó que nuestro clásico era Racing. Pero la vara
del desafío era dirimir con los otros dos gigantes de la Argentina, y los
gigantes del vecino gigante, cuál era el sitio de Independiente. ¿Y saben por
qué lo traigo a colación? Porque me parece que en los últimos años hemos
achicado nuestros horizontes. No pretendo echarle tierra a los vecinos. No es
mi estilo, ni mi intención. Estoy hablando de otra cosa. Lo pongo en estos
términos. Creo que Independiente se empezó a joder, entre otros momentos,
cuando empezamos a conformarnos con “salvar el año” ganándole a Racing. Y
cuando los cánticos de la hinchada (podríamos ponernos a hablar del daño que
nos ha hecho la cultura del “aguante”, pero se me iría demasiado largo el
texto) empezaron a tomarlos como manida referencia perpetua.Me detengo acá, con cierta precaución. ¿Medio lo mismo que el papelón de este domingo de febrero lo hayamos hecho frente
a Racing que frente a otro equipo? Por supuesto que no. Por supuesto que
siempre quiero ganar el clásico, y que me encanta llevarles un montón de
partidos en el historial y bla-bla-bla. Pero estoy -intento estar- hablando de
otra cosa.Creo que ponernos a la altura de Racing fueuna conducta defensiva. Cuando nos empezamos a joder, cuando nos seguimos
jodiendo, cuando nos jodimos del todo, esos rivales que mi papá me señalaba
empezaron a escapársenos. Nuestros pergaminos empezaron a amarillear. Nuestras
estadísticas a torcerse. Con nuestros logros y nuestros rivales cada vez más
lejos, empezamos a mirar a dos cuadras como para seguir sintiéndonos mejores.
¿Está bien? ¿Está mal? No tengo ninguna autoridad para decidirlo.Pero pensemos cómo trabaja ahora nuestracabeza. Supongamos que ayer el equipo hacía gala de un mínimo de fútbol y de
hombría y ganaba el partido, por simple peso numérico. La alegría, las
cargadas, la paternidad, tendrían la virtud de distraernos. Distraernos de lo
que todos sabemos: que ni futbolística ni institucionalmente estamos en buenas
condiciones, ni siquiera en regulares condiciones.No creo que esté mal que nos alegremoscuando ganamos los clásicos. Creo que está mal que nos conformemos con eso. Que
esa alegría barrial nos tape nuestra decadencia nacional y continental. Que
esos sí eran nuestros merecidos marcos de referencia.Me leo y me mando en cana solo. Evoconuestras imágenes de ayer y me parece absolutamente imposible remontar la
cuesta, encontrar el camino, retomar la senda en el lugar en el que nos
jodimos. Somos un desastre y un equipo apenas correcto nos gana con nueve
jugadores, además del morbo consiguiente y subsiguiente. ¿Y en medio de
semejante papelón yo vengo a decir que tenemos que tener claro que nuestro
desafío es pelear el podio con River y con Boca, y con los brasileños en el continente?
Sí. Vengo a decir eso.No sé si podremos hacerlo. Ni sé cuál es elcamino para conseguirlo. Pero hay un camino que estoy seguro que es el
equivocado: tomar como expectativa esa estupidez chiquita chiquita de que “en
el barrio mando yo”. Y repito: no es que no me guste mandar en el barrio. Pero
tengo que disputar el liderazgo en el país, no en el barrio.¿En qué momento se jodió Independiente?Me permito ensayar una respuesta que meviene con forma de cantito de cancha. Una que se cantaba mucho en los 90, con
la música de Tuta-tuta de los Decadentes. “Ya tenemos quince copas, todos los
años damos la vuelta”. Seguro que unos cuantos se la acuerdan.Era cierto. O casi, porque los cantitossiempre exageran un poco. Se cantaba bastante en el 94, en el 95, cuando
metimos unos cuantos títulos juntos. Claro, nos sentíamos reconfortados porque
no pegábamos consagración desde el del equipo de Solari, en el 88-89. Y claro,
habían pasado 5 años de sequía. Y cinco años nos parecían un montón. Y eran un
montón.¿En qué momento se jodió Independiente?Mi respuesta personal, y por lo tantoincompleta, parcial y probablemente inexacta, es que fue a mediados de los 90.
Precisamente después de esa última racha de títulos hechos con nuestro ADN.
Precisamente en una época en que los parámetros económicos del fútbol empezaron
a cambiar mucho. Pero no quiero aburrirlos más de lo que ya debo haberlos
aburrido, aventurando hipótesis. En todo caso, si nos cruzamos en una vereda, o
en una tribuna, o en un asado, la seguimos.¿En qué momento se jodió Independiente?Vuelvo a mi papá. Espero que sepandisculpar. Ese que me leía los diarios cuando hablaban del Rojo. Me acuerdo de
una nota que me leyó alborozado, una vez, en plena década del 70. No hablaba de
Bochini, ni de Bertoni, ni del Chivo, ni de Pastoriza. ¿Saben cuál era el
titular? “Independiente es un banco”. Suena poco heroico, ¿no? Era un reportaje
a un jugador. No me acuerdo a quién. Ni siquiera sé si era famoso. Pero
comentaba que jugar en Independiente era tratar con el club más serio de la
Argentina. Por eso, en una época en la que la clase media todavía confiaba en
el progreso, y en ahorrar, veía que un banco era un lugar bueno y prestigioso.
Mi papá me explicó lo que significaba. “Mirá, tipito, dice eso porque tenemos
muy buenos dirigentes. Son honrados, y cuidan mucho la plata del club. Y por
eso todos quieren venir a jugar a Independiente.”Ahí lo entendí. Y asumí, porque me loestaba explicando mi papá, que tener dirigentes honestos e inteligentes era tan
importante como tener al Bocha y tener a Bertoni (mis ídolos absolutos, de más
está recordárselo).¿En qué momento se jodió Independiente?Yo creo que cuando dejamos de tener esosdirigentes. Cuando dejamos de ser ese banco donde se cuidaba cada peso, y cada
peso que se gastaba se rendía, y cada peso que se gastaba se hacía valer.¿Existen, entre los millones de hinchas ylos miles y miles de socias y socios de Independiente gente capacitada como
para emular a esos dirigentes? Tienen que existir. Somos tantos que tiene que
haber gente así de inteligente, y así de honrada. Y necesitamos las dos cosas.
Urgentemente, las necesitamos. Es un club tan grande que no nos alcanza con una
sola de las dos condiciones.Me encantaría poder decirles “yo confío ental persona” o “confío en tal otra”, para tratar de sacarla del anonimato. Pero
no las conozco. Y además, votando dirigentes no soy ninguna maravilla, se los
aseguro. Voté, convencido, a Comparada. Voté, convencido, a Cantero. No voté a
Moyano, pero con mis anteriores “decisiones” creo que les muestro que no tengo
ni idea. Pero tiene que haber. Tienen que aparecer. Y como para evitar
cualquier suspicacia: jamás me atrevería a postularme para ningún cargo en
Independiente. No tendría ni idea de lo que hay que hacer. Y necesitamos
personas que sí sepan. Imperiosamente las necesitamos.¿En qué momento se jodió Independiente?No lo sé. Y es posible que sus respuestasdifieran de las mías. Y también sus posibles soluciones. Pero aunque me duela
hablarlo entre nosotros, y aunque me de vergüenza que este monólogo termine
ofreciendo un festín a quienes disfrutan nuestras tristezas, lo quería
compartir con ustedes, diablos y diablas.Somos enormes. Pero estamos jodidos.Tenemos una historia fenomenal ycentenaria. Pero estamos jodidos.Espero no haber ofendido a ningún hincha debien con este largo texto. Si lo hice, disculpas desde ya. Cada vez que uno
dice algo corre ese riesgo. Y por eso no hablo. Para no ofender a nadie. Ni a
pacientes ni a impacientes, ni a viejos ni a jóvenes, ni a aplaudidores ni a
estrictos, ni a optimistas ni a melancólicos.Lo que tenemos en común es un enorme,gigantesco y desinteresado amor por el Club Atlético Independiente. Pero con el
amor no alcanza para volver a ponernos de pie. Y ojo, que no nos derribó un
partido pésimo jugado sin carácter y perdido de manera humillante contra tu
rival clásico. Hace mucho, hace años, que estamos extraviados. Y seguiremos
jodidos hasta que no encontremos esas personas capaces de conducir al orgullo
nacional.Sería lindo encontrar alguna frase rotundapara cerrar este texto de manera optimista, emotiva, profunda o vaya a saber
qué. Sería lindo, pero no creo que sea momento de frases emotivas, ni
profundas, ni mucho menos optimistas. Estamos jodidos desde hace años. Y nadie
va a sacarnos de acá. Salvo nosotros.Abrazo rojo.Eduardo Sacheri
Bravo Sacheri, dijo todo clarito, y su msj tiene claro destinatario. Creo que es una manera de empezar a ponernos de pie. Que gente instruida y capacitada, de el puntapié inicial. No digo que no haya gente capaz, yo al menos soy un normalito.
Viernes 14/02/2020, 16:22:35
40131 Posts - 9600 Puntos
Escrito por Soraplin

Independiente se jodió a partir de la presidencia de Héctor Grondona, ahí empezó con la pelea de los hermanos y a partir de ahi se vino todo a pique.

Año 96. Aprox.

Después todos dirigentes mediocres.

Iso ya viejo(no era mediocre, solo q no podia manejar el club.)
Duca, Compi, el hijo de puta de Cantero, estos empezaron bien y la cagaron
Muchos coinciden con ese año , ...yo creo que fué desde la presidencia de SANDE/ DI PACE , cuando le abrieron las puertas del club a SETTIMIO ALOISIO y nos llenó de "fiambres rancios" en 1992 ....Luego hubo una remontada en 1994 y ya en 1996 empezamos en un tobogán descendente imparable ...
Lo del 2017 fué "UN ESPEJISMO" que engañó a todos o "casi a todos" ...
...
Viernes 14/02/2020, 17:03:19
4547 Posts - 958 Puntos
Escrito por Rojo2014


Yo creo que la única forma de encaminar las cosas en con dirigentes que tengan la cabeza fría y dirijan la institución, en vez de hacer seguidismo y demagogia.

Lo de Pablo Moyano desentendiéndos de la derrota del otro día y prometiendo refuerzos en junio es lamentable. Era el momento de hacerse cargo y explicar que la prioridad hoy es equilibrar la economía del club.

Pero, bueno, supongo que aspirar a tener una buena dirigencia en un pàís qye hace 50 años que está a la deriva es absurdo.
No es absurdo, hay excepciones.
Es emotivo lo que escribe Sacheri y no le falta razón.

Pablo Moyano es un ser humano de una pobreza alarmente, tanto cultural como mental. Hoy salió al aire en fox y dijo literalmente que Franco es prescindible para Pusineri (estimo que queriendo decir todo lo contrario, no conocen las palabras).
Si vos sos dirigente y tenés que comunicar y no conocés las palabras que usás, poné a alguien que diga lo que vos querés transmitir. Si vos sos dirigente y de fútbol vas de oido, poné en fútbol a alguien que se haya pasado la vida en eso, este correctamente formado y sea coherente con sus decisiones.

Lo dice Sacheri en ese texto: Hay miles de personas que quieren a este club. Me niego a creer que entre esas miles de personas no haya gente apta para conducir el club.
El problema es que hoy en día para manejar el club necesitás tener un aparato político detrás que te respalde, y los políticos y las buenas decisiones no se llevan bien en este país parece.
Viernes 14/02/2020, 17:04:40
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Por suerte aún tenemos algunos motivos de orgullo en el presente.
Ese escritor es uno de ellos.
Gracias Sacheri, sinceramente, a pesar de todo lo relatado, igualmente me siendo mejor.
Por el solo hecho de que seamos hinchas del mismo club.
Sacheri es del Rojo señores!
ALAN VELASCO + 10