Por siempre, mi Capitán
Escrito por |
Foto
<-- Compartí la nota y suma puntos para ganar tu premio!
Miércoles, 13 junio 2012

Se retira el último gran ídolo de Independiente. ¡Gracias Mariscal!

La tristeza es enorme, acorde a tu grandeza. De todos los golpes que me viene dando Independiente este es, sin dudas, el peor. “Se retira”. Así, seco, sin mayores detalles y, enseguida, los ojos que se llenan de lagrimas.

No hace un año del día que volviste. Aquella tarde que le comunicaste a todo el pueblo Rojo que tu corazón pudo más que todo y decidiste volver a ponerle el pecho y toda tu jerarquía a un momento complicado. Ni aquel arrebato indigno de los que te presentaron, intentando tapar con tu llegada uno de sus tantos papelones, pudo opacar la alegría inmensa de volver a verte con la camiseta de Independiente.

Otro número, antes la 6, hoy la 18, pero el mismo nombre que eriza la piel. Volvía Gabriel Milito. Y tu sonrisa que fue mi sonrisa y la de miles y millones de hinchas que supimos lo que tu regreso significaba. Aquellos que entendimos que en una década empapada en grises, tu vuelta fue la mejor noticia en años. Aquellos también, muchos o pocos, que supimos que semejante hecho excedía los límites del campo de juego, de una cancha, trascendía lo estrictamente futbolístico. Con vos recuperamos un poco de aquella mística tan bastardeada.

¡Cómo me cuestan estas palabras! No quiero, no quiero creerlo, no me quiero convencer. Escucho una y otra vez tus declaraciones y te entiendo. Comprendo tu agotamiento, tu necesidad de decir basta, de parar. Pasa que, justo con vos, a veces el egoísmo me ciega. Quisiera verte mucho tiempo más y me duele saber que no estás.

Pero de repente, enseguida, me doy cuenta que no va a ser así. Porque estuviste tantos años afuera y jamás te fuiste. Tan presente estabas que ni siquiera te hizo falta hablar sobre regresos, prometer en vano. Y pienso que así será ahora, que te vas pero no. Y no faltará mucho para volver a verte.

Te llevás todo mi afecto, y el de tantísimos otros. También el orgullo que sentí cada vez que te vi salir a la cancha, cada vez que te pusiste esta camiseta que tan bien te calza, cada vez que llevaste la cinta que es tuya como de nadie. No te vas de Independiente, porque vos sos Independiente. No me queda más que agradecerte y decirte hasta luego y acompañarte en estos últimos dos partidos, como siempre. ¡Gracias eternas, Capitán Gabriel Milito!

 

Dejá tu comentario