Maldita Policía
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Lunes, 13 agosto 2012

Anoche hubo empujones, palazos y balazos de goma en el ingreso del público local al estadio. Eso si, para el ingreso de la barra, se armó un cordón para su mayor comodidad.

Es el mundo del revés. Cuidan a los que se suponen que siempre están envueltos en los disturbios y generan problemas en la gente que va a la cancha a pasar un buen momento. El accionar de la Policía en el estadio de Independiente, una vez más, fue vergonzoso.

No puede tratarse lo que sucedió anoche como un hecho aislado. Hace tan sólo una semana, otro episodio vergonzoso se vio en Rosario, donde la Policía Rosarina provocó incidentes con los hinchas de Independiente que viajaron con los micros oficiales del Club. Ni siquiera, pero se supone que jugando como local, no deberían pasar estas cosas.

Lo cierto es que anoche, en los ingresos al Libertadores de América, hubo empujones, palazos y balazos de goma, certificados por más de un hincha que quería ingresar al estadio, a minutos del inicio del partido. En un día laboral, uno supone por lógica, la Policía debió prever que la gente iba a llegar en gran cantidad sobre la hora.

Pero hubo otro hecho que demoró el ingreso normal del grueso del público al estadio. Pasadas las 18:30, la Policía formó un cordón en Alsina y Bochini y detuvo allí a la gente que iba a las tribunas populares. ¿La razón? “Está entrando la barra, muchachos”, respondieron los oficiales.

La barra ingresó cómodamente por Alsina, desde la intersección con la calle de circunvalación, donde estacionó una combi con los trapos y los bombos. Desde allí, comandados por Loquillo (no ingresó al estadio), sobre el que pesa el derecho de admisión – por lo cual no puede estar cerca de ninguno de los predios del club – caminaron hasta Bochini y sin mayores disturbios, ingresaron a la Popular Norte. Sin mayores disturbios, claro, si la Policía hasta les facilitó el trayecto, cortando el flujo de gente.

“Fue asqueroso. Nos retuvieron en una fila larguísima hasta que pasara la barra y a 10 del partido abrieron a los empujones”, consignó un hincha a través de las redes sociales. “Armaron un embudo, pasábamos de a 20, cada 25 minutos y ni siquiera nos cacheaban”, agregó otro. “Había mujeres y chiquitos y empezaron con garrotazos y balas de goma”, aseguró alguien más. “Pasabas el embudo y te tiraban los caballos encima”, certificó otro.

Así las cosas, lejos de cuidar a la gente, la Policía dio otra muestra de su inoperancia. Hasta se podría hablar de intencionalidad, porque sino no se entiende. Sólo puede comprenderse, releyendo la frase con la que comenzaron estas líneas. Entonces si, debemos estar en el mundo del revés.

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