Tigres no, ¡Leones!
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Domingo, 5 mayo 2013

Independiente derrotó 2-0 a Tigre en Victoria con dos goles del intratable Adrián Fernández. En el primer tiempo se vio lo mejor en ataque y le alcanzó a los de Miguel Brindisi para quedarse con los tres puntos. La ilusión está intacta.

El Rojo ganó uno de esos partidos “chivos”. Y ni hablar del momento y la situación. Derrota de Quilmes y de Argentinos Juniors. Posibilidad única para no desaprovechar. Y así fue…

El partido arrancó con todo ya a los 10 segundos Santander hizo volar al Ruso Rodríguez y con ése empujón fue el local el que se hacía dueño de todo, pero el que dio el golpe fue el Rojo.

Primero con una buena combinación entre Caicedo y Mancuello. El remate de este último besó el palo. Y un instante más tarde, a los 10 minutos apareció el Paragua Fernández que con toda la fe del mundo le pegó de casi 40 metros y la mandó a guardar. La volada de García fue estéril e Independiente se ponía 1a0. Y, más allá de alguna pelota parada, no pasaba sofocones defensivos.

Claro está que la defensa del visitante estaba muy firme y sumando a Godoy, con su entrega, se le hacía difícil a Tigre encontrar caminos director al Ruso.

Entre los 15 y los 20 los de Brindisi pudieron aumentar la diferencia. Primero con un remate de Daniel Montenegro y después con una guapeza de Juan Caicedo que se fue cerca del ángulo izquierdo de García.

El partido se planteaba con un Independiente especulando y un Tigre con pocas ideas. Seguro extrañando a ese Crack de Botta. Por eso, estaba para cualquiera de los dos. Y por suerte fue para los de Avellaneda.

Gran jugada colectiva, quizás se ensució un poco, pero nada le importó al paraguayo que entró de frente al arco y con su tiro le venció las manos a García. El Rojo se puso 2-0 a los 39 del primer tiempo. Sí, para muchos impensado, para los que coparon la popular una alegria inmensa y para todos los hinchas, oxígeno al mejor precio.

Así se fue la etapa inicial. El Rojo cerraba una actuación, en el comienzo, clave para lo que vendría.

El segundo tiempo fue bastante previsible. Independiente buscando congelar las acciones y apostando a una contra que definiera el juego. Tigre, acorralado y apurado, se limitaba a lo que podía crear Pérez García, alguna pelota parada y el remate de larga distancia.

El reloj se consumía. En ataque no se generaba pero en defensa el equipo estaba sólido y cuando se lo exigió Rodríguez respondió siempre con tranquilidad. La última línea entera estuvo a la altura de las circunstancias, pese a algunos desajustes.

A los 30 minutos, se dieron dos situaciones que preocuparon y preocupan. Tanto Caicedo, pareció tomarse el aductor, como Vargas, que terminó con hielo en su tobillo, fueron reemplazados. En su lugar  ingresaron Fredes y Santana respectivamente. Ambos cumplieron con la misión. Fredes aportó algo de fútbol y el Rojo tuvo la posibilidad del tercero y Santana se unió a Godoy para cortar y cortar.

Así, el Rojo terminó de construir un triunfo fenomenal. Clave. Trascendental. Impensado hace unos dias y muy festejado hoy. En definitiva un triunfo que permite soñar que se puede lograr. Vamos Rojo!

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