Historia
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Miércoles, 12 marzo 2008

Comienza la historia roja. Por la Avda. de Mayo y las calles Perú y Victoria,  se levantaba la tienda de moda “ A la ciudad de Londres”.

En la tarde del 4 de agosto un cadete ascensorista hacía entrar a otro compañero para seguir la charla dentro del artefacto, dentro de la informalidad y exaltación que surgía de la lírica juvenil ,  8 jóvenes vendedores gestaban un complot, no admitían que “los mayores puedan jugar al fútbol y a nosotros nos dejen afuera con el argumento de que somos chicos”, la tienda había formado un club, se lo llama Maipú y contaba con varias divisiones a través de sus distintas secciones para intervenir en torneos donde actuaban diversas firmas comerciales similares o simples desafíos de barrio contra barrio. Aparentemente los menores  a pesar de pagar sus cincuenta centavos de cuota mensual, podían “ver” pero no “jugar”, ahí la bronca y la rebelión, tenían inquietudes, sus ídolos futbolísticos y ellos también querían ser protagonistas de ese invento de los Ingleses: el “foot-ball” .

No se conformaron con “la de trapo” querían patear “la de cuero”, de ahí la bronca, la rebelión, la confabulación,   su cabecilla y conductor  fue Rosendo Degiorgi, juntamente a su hermano Marcelo lo habían separado  del equipo en una medida inconsulta, el “ foot-ball” era un torbellino en la mente de aquellos cadetes dependientes de las tiendas ,  y entonces  la consigna fue “nos reunimos a la salida de la tienda en el boliche de Victoria” se corrió la voz por las distintas secciones del comercio.  De  cadete a cadete cuyas edades oscilaban entre los 14 y 17 años, Antonio Nicolás Cabana, Luis y Nicolás Bassou, Juan Ipart, Marcelo y Rosendo Degiorgi y Fernando Aizpuru  se reunieron en tren de reivindicaciones, pues querían independizarse del club que entonces integraban. Fue un grupo animoso que pretendía innovar, desentenderse del entonces club de los tenderos. Buscaron una entidad nueva, independiente. Planearon un proyecto gestado con otros dependientes de tiendas.  Rosendo Degiorgi tomó la palabra y habló de sus derechos, de injusticias, de abuso, de libertad. Por un momento se habló de hacerse socios de otra entidad similar, pero los deseos de independencia fueron muy grandes y  en ese atardecer porteño a las seis de la tarde   no tardaron en ponerse de acuerdo en separarse del antiguo club e independizarse para formar otro al que denominarían“INDEPENDIENTE FOOT BALL CLUB”. Así quedó y así, de esta manera tan singular nació el Club Independiente de nuestros días. El 4 de agosto de 1904 el club obtuvo su acta de nacimiento, (con el correr del tiempo sería uno de los más famosos de América y del mundo) por quienes concibieron el camino de una gloria deseada aunque no presentida.

Aquel momento fue símbolo o hito de una larga historia, exenta de capricho o extravagancia. Aquella cita de muchachos soñadores tuvo toda esa pequeña gran trascendencia de marcar un rumbo. Pero en esas horas no contaban con local social y tampoco con cancha. Ni siquiera tenían una pelota ni un sello de goma con el nombre del club que habían fundado, y a pesar de no tener nada, comenzaron por nombrar una comisión directiva que quedó integrada de la siguiente forma:

Presidente: Rosendo Degiorgi Secretario: Marcelo Degiorgi Tesorero: Luis Bassou Vocales: Nicolás y Antonio Cabana, Nicolás Bassou, Fernando Aizpuru y Juan Ipart.

¿Como conseguir un local para que funcione la secretaría? Se preguntaron, hasta que surgió el ofrecimiento de los hermanos Digiorgi, una pequeña habitación en el domicilio de la calle Montevideo 1585, quedando resuelto este primer problema al ser aceptado por todos los  presentes.

Allí no terminaron las incertidumbres, como conseguir los ocho pesos con cincuenta para adquirir una pelota y un peso y medio para un sello de goma? Unos “diez mangos” . Para solucionar esa dificultad a un integrante se le ocurrió fijar una cuota mensual de veinticinco centavos por socio con la aclaración de que los integrantes de la comisión directiva debían pagar el doble, esta diferenciación en las cuotas se mantendría en vigor hasta el año 1909 que fue cuando se fijó una igual para todos.

Como el club no estaba asentado definitivamente, se necesitaban nuevos asociados. Ante el temor que ingresara alguien y que “les moviera el piso” resolvieron aceptar  sólo aquellos que correspondían al grupo familiar de los fundadores, y así se agregaron Manuel Pardiñas, Carlos Degiorgi,  Ernesto Degiorgi, Severo Rodriguez,  Arístides Langone,  Juan Darnay, Juan Artau, Antonio Diez,  José Hermida, Daniel Bevilacqua, León Darnay, Edelmiro Langone. Francisco Marysanti, Andrés Ferrier, Manuel Marín, Cristobal García y Alfredo Langone, estos sumados a los ocho anteriores, todos con carácter de socios fundadores, se entregaron a la búsqueda de un lugar adecuado para practicar fútbol, hasta que encontraron un terreno en la intersección de las calles Gaona y Donato Alvarez, esta última denominada Bella Vista.

Con el club ya más o menos en actividad, aunque no había sido oficialmente fundado, se nombró una subcomisión encargada en redactar el estatuto y un reglamento interno, esta quedó integrada por Juan Artau, Arístides Langone y Carlos Degiorgi.

La siguiente resolución se refirió a quienes integrarían el primer equipo de fútbol que así quedó constituído:Francisco Marystani,  Marcelo Degiorgi, y Andrés Ferrier, Manuel Martín,  José Hermida,  y Cristobal García, Rosendo Degiorgi,  A. Blanco, Edelmiro Langone, Ernesto Degiorgi y Juan Daray.

Video representación nacimiento Club Atlético Independiente:

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